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¿Por qué tu equipo no está colaborando?

Actualizado: 23 de may de 2019

Juan puede pintar una casa en 5 días y Ricardo en 7 días. Si trabajan juntos ¿cuánto tiempo tardarán en acabar? Pues la respuesta en la vida real probablemente te sorprenderá. Y ¿cuántas veces trabajaste en un equipo en el que había un planteamiento de este tipo? :)


La razón nos dice que, a más gente colaborando en el mismo trabajo, este debería ser mejor, pero sabemos, por experiencia, que la mala colaboración es incluso peor que no colaborar y que, algunas veces, puede resultar fatal.

Como líderes, es nuestro trabajo asegurar que la colaboración efectiva ocurra para que nuestros equipos y proyectos sean exitosos. Pero, ¿cuál es la diferencia entre buena y mala colaboración?

La respuesta es: las barreras.


Las 4 barreras a la colaboración

Las barreras que impiden que la colaboración ocurra son las que diferencian la mala colaboración de la buena.

Estas barreras deben ser eliminadas para que la colaboración efectiva se produzca.

Cada barrera tiene sus propias raíces y cada una de ellas requiere diferentes soluciones.

No existe una fórmula mágica para tratar con ellas, sin embargo, mediante la comprensión de estas barreras te convertirás en un mejor líder y miembro de equipo, ya que te mostrarán dónde debes mirar para asegurarte de que tus equipos y tu desarrolláis una gran colaboración.



1. La barrera del acaparamiento

Sabes que tienes un problema de acaparamiento cuando las personas en tu organización no están dispuestas a ayudar a otras.

Aquí hay algunas de las causas que los estudios sobre este tema han encontrado:

Miedo a perder poder

"El conocimiento es poder", lo que implica que a medida que yo sé más sobre la organización, y los demás menos, yo soy más poderoso. ¿Porqué debería compartir el conocimiento y convertirme en alguien prescindible? Si la gente cree que al compartir sus conocimientos van a tener menos poder y valor para la organización, se inclinarán a atesorarlo.

Competencia con colegas y otras unidades.

La competencia dentro de la organización socava la disposición a colaborar.

Si la gente percibe una relación competitiva, sean equipos, departamentos o sucursales, serán reacios a colaborar, especialmente si colaborar significa ayudar a la competencia.

Estar demasiado ocupado y no tener tiempo para ayudar a otros.

A medida que las personas se ven presionadas a obtener resultados, sienten que no tienen tiempo para ayudar a otros. A menudo las solicitudes razonables de ayuda se ven como cargas e impedimentos hacia su propio trabajo. Esto pone a las personas en una posición difícil: ayudar a otros y hacer menos de su propio trabajo o no ayudarlos y hacer su propio trabajo, perdiendo de esta manera oportunidades de colaborar con eficacia y crear mayor riqueza para ellos y para la compañía.

Incentivos muy restringidos y recompensas por objetivos propios.

Cuando las personas se ven recompensadas por lo bien que lo hacen en su propio trabajo, tienden a prestar atención sólo a su trabajo. Hay un gran número de empresas que utilizan este tipo de sistemas de recompensas, creando, en realidad, silos de la organización a todos los niveles.


2. La barrera del "no inventado aquí"

¿Cuántas veces has visto a alguien resolviendo un problema que ya estaba resuelto, sea por un compañero, sea en otro equipo o en áreas de la compañía? Es una pérdida de tiempo reinventar la rueda. Sin embargo, en la mayoría de los casos se habría resuelto con preguntar por la solución.

¿Porqué pasa esto?

Cultura aislada: la comunicación ocurre en el interior del grupo.

Las personas que pasan mucho tiempo juntas pueden desarrollar una cultura insular. Esto restringe la entrada de nuevos puntos de vista y ayuda a reforzar sus propias creencias, que pueden ser incorrectas.

Diferencias de estatus: no querer cruzar las barreras de estatus.

Si las personas piensan que tienen un "estatus más elevado" que otros no colaborarán con "los de abajo" (y viceversa). El estatus puede ser: conocimiento, riqueza, rango, etc.

Las actitudes típicas son: la gente de alto estatus no quiere manchar su imagen y las personas de bajo estatus no quieren que hagan que se lamenten de sus circunstancias.

Debido a esto ambas actitudes se convierten en barreras a la colaboración.

Autosuficiencia: debo arreglar mis propios problemas.

Cuando la idea de "debes arreglar tus propios problemas" se instala en una cultura organizacional, la gente tiende a resistirse a pedir ayuda. No es que las personas sientan que son mejores que otros sino que la creencia de que "tienen que resolver problemas por sí mismos en lugar de pedir ayuda" se interpone en su camino.

Miedo: No quiero mostrar debilidades o problemas.

En algunas organizaciones decir "No estamos haciendo bien esto y necesitamos ayuda" puede interpretarse como un fracaso. Hay personas que temen exponer sus puntos débiles a los demás, especialmente a los expertos. Esto sucede porque preguntando a otros se vuelven vulnerables, lo que puede llevar a ser juzgados de una determinada manera, y por lo tanto, deciden simplemente no hacerlo. Pueden ir tan lejos como ponerse en contacto con alguien de su confianza, incluso si no es la persona que más sabe. El miedo a revelar sus carencias se convierte en una barrera para la colaboración.


3. La barrera de búsqueda

¿Con qué frecuencia no has encontrado alguna información que sabes que existe?

Esa información podría hacer tu vida mucho más fácil: una presentación, conocimientos técnicos, información de marketing, aquél código antiguo... Cuando las personas pasan demasiado tiempo buscando el conocimiento que necesitan sabes que has encontrado una barrera de búsqueda.

Tamaño de empresa: somos demasiado grandes.

Las grandes empresas tienen este problema. Cuanto más grande es la empresa, peor: más unidades, más departamentos, más equipos, más lugares para buscar.

Distancia física: la distancia hace difícil la búsqueda.

Las empresas que está repartidas entre ciudades, países o continentes tienen grandes problemas de búsqueda. Hay investigaciones que demuestran que la comunicación entre dos ingenieros es una función directa de la cantidad de metros entre sus espacios de trabajo en el edificio. En el estudio se habla de que cuando estos estaban a más de 25 metros de distancia, la comunicación prácticamente desapareció. Algo similar ocurre en una escala mayor con las unidades de negocio. Se prefiere interactuar con las personas cercanas. A mayor distancia, menos comunicación.

Sobrecarga de información: demasiada información

La comunicación por sí sola no es suficiente. Cuanta más información tienes, mayor es la relación entre la señal y el ruido, y la probabilidad de perderte alguna parte importante.

En muchos sistemas de organización de la información, incluidos los sistemas de gestión del conocimiento, si aumenta el ruido se hace más difícil encontrar el conocimiento adecuado.

Pobreza de las redes sociales: la falta de enlaces menoscaba la búsqueda

Si estás familiarizado con la teoría de los 6 grados de separación sabes cómo de conectado está el mundo. Sin embargo, que dos extraños pueden encontrar una conexión, no necesariamente significa que estemos cerca de la información que necesitamos. Si no puedes encontrar los enlaces adecuados en la organización esto se convierte en un problema.


4. La barrera de transferencia

No sirve de nada en la búsqueda del conocimiento si no se puede compartir. La mayoría de las veces estos son los factores que se interponen en el camino:

Conocimiento tácito: es difícil de transferir

Este tipo de conocimiento hace que la transferencia sea difícil. El conocimiento tácito se refiere a la información que es difícil de articular verbalmente, por escrito, en código, manuales u de otra forma. Por otro lado, el conocimiento explícito es aquel que puede fácilmente ser articulado.

Por ejemplo, una fórmula como E = mc ^ 2 es una forma de conocimiento explícito.

Una guía sobre cómo negociar efectivamente con un cliente es más difícil de transferir a causa de la naturaleza del conocimiento: la experiencia, instinto, etc.

Es más fácil de colaborar cuando las personas usan conocimiento bien documentado, técnico o con datos de mercado claros y fiables. Es mucho más difícil colaborar cuando se trata con tecnologías novedosas y poco conocidas, datos de mercado ambiguos o intuiciones acerca de haciendo dónde se está moviendo el mercado.

Sin marco de trabajo común: no sabemos cómo trabajar juntos

Cuando las personas no se conocen, no tienen un marco común desde donde colaborar.

Esto significa, que no tienen una comprensión clara acerca de los hábitos de trabajo de cada uno, sus formas de hacer las cosas, una idea de los estados de ánimo de los demás.

Por dar un ejemplo: ¿has tenido alguna vez ese amigo o compañero de trabajo te dice de otra persona: "Es buena persona, una vez lo conoces."? Si es así, ya sabes lo que queremos decir. Este tipo de conexiones pueden ser también la diferencia entre un rendimiento medio y uno excepcional. Este es el ingrediente que falta en la mayoría de los esfuerzos de colaboración.

Lazos débiles: no hay relaciones fuertes para facilitar la transferencia

Es difícil transferir el conocimiento cuando las personas no se conocen bien (lazos débiles); necesitan lazos fuertes, relaciones donde se hable a menudo llevan a una estrecha relación de trabajo. Cuando tienes lazos débiles, es muy difícil saber cómo trabajar juntos.

Algunos ejemplos: no pueden compartir el mismo vocabulario y no saben cómo comunicar puntos sutiles pero importantes, o qué información puede ser valiosa para la otra persona.


Soluciones

Si algunas de estas barreras y sus causas subyacentes te suena familiar, no estás solo.

Un gran número de empresas hoy en día luchan con estos mismos obstáculos de forma diaria. Las organizaciones que van por delante son aquellas que lo entienden y hacen algo al respecto. Ahora, la tuya puede ser una de ellas.

La colaboración no es algo que "simplemente sucede", es algo que se puede alimentar y hacer crecer en tu organización. Es una habilidad y se puede aprender. Sólo comprender los contextos y la investigación detrás de esto ya es una ventaja competitiva.

Así, la próxima vez que, en el trabajo, Ricardo y Juan estén pintando una casa, tendrás las herramientas para asegurarte de que sabes la respuesta real al problema.


Nota: La respuesta al problema es de 11/12 días. :)

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Estaremos encantados de echarte una mano.

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